martes, 23 de abril de 2013

SUJETADORES: ¿a favor o en contra?



Planteo esta pregunta en el título de mi entrada de hoy, porque me ha llegado una información con la que estoy en total desacuerdo.
Voy a poner a continuación el artículo en cuestión y después expondré mi opinión sobre el tema.

¿Senos caidos? el sostén podría ser el culpable.

El investigador Jean-Denis Rouillon, del Centro de Investigación sobre Estrategias Económicas de esa casa de estudios, detalla que el uso de este tipo de lencería acelera la pérdida de tonicidad e impide la respiración natural de la piel. ¿Aunque hagas ejercicio sientes que la gravedad genera daños en tu busto? De acuerdo con un estudio de la Université de Franche-Comté, en Francia, el brasier o sostén favorece la flacidez en los senos, así como la aparición de estrías.
La especialista Martha Figueroa, conductora de un programa en México, explica algunos datos sobre la investigación francesa sobre la flacidez de los senos y la relación con el sostén:
En 15 años de estudio, el médico deportista analizó los casos de 330 mujeres de entre 18 y 35 años, de las cuales algunas utilizaron el brasier y otras dejaron de hacerlo.
En las mujeres que ya no usaban la lencería se observó un levantamiento de siete milímetros en los pezones, tenían una mayor firmeza en los senos y una menor cantidad de estrías, a comparación de las que utilizaban la prenda.
Con este estudio, el medico deportista elimina el mito de que el brasier ayuda a prevenir los dolores de espalda y la caída de los senos, porque asegura que este tipo de lencería deteriora la tonicidad natural.


Expongo ahora mi experiencia después de 25 años vendiendo sujetadores.

Cada edad y cada tipo de pecho necesita un nivel de sujeción diferente. Cuando el pecho empieza a crecer es muy importante no oprimirlo, error que se comete muchas veces debido a la vergüenza que en la adolescencia nos produce el hecho de que se note el pezón. El primer sujetador, o sujetador de "primera puesta" debe ser ligero y dejar que el pecho crezca libremente sin apretarlo. Cuando el pecho ya ha tomado su forma, y dependiendo de ésta pasaríamos a un sujetador de sujeción ligera, sin aros, para permitir que los músculos pectorales se vayan acostumbrando al nuevo peso de la glándula. 
Si el crecimiento fuera muy rápido, entonces necesitaríamos un sujetador con una base más consistente para evitar la aparición de estrías, ya que se producen por un desgarro de la piel. Es muy importante mantener el pecho hidratado en esta etapa del crecimiento.
Cuando el pecho ya ha crecido, podremos elegir el sujetador que más nos convenga según nuestra forma de pecho y nuestro nivel de actividad, por ejemplo a la hora de hacer deportes de impacto en los que el pecho, queramos o no, se mueve en sentido vertical sometiendo a nuestros músculos a un sobreesfuerzo.

Todo esto, combinado con la genética de cada cual, es lo que determina si un pecho se cae o permanece firme, pero desde luego, los pechos voluminosos acusan más la fuerza de gravedad. 
Existen muchos ejercicios para reforzar los músculos del pecho, pero no hay que esperar a que éste se caiga, sino concienciarnos desde jovencitas para mantenerlo firme el mayor tiempo posible.
¿Habéis visto a alguna bailarina con el pecho caido?

Acordaros de recomendarles esto a vuestras hijas adolescentes. Ese es el momento de cuidar el pecho.